Tantas cosas que no sé por donde empezar. Porque durante este mes acumulé tantas sensaciones que sería imposible, incluso para mi habitual síntesis, contarlas en un solo post. Además, hay cosas que vienen de antes, que no me animaba a publicar y que hoy voy venciendo de a poco el miedo a decirlas.
Pero creo que si tengo que empezar por algo, es porque hoy es un día muy importante, y merece si, un post aparte. Hoy el Santi cumple dos años.
Aunque en realidad para mí desde hace un mes que es su cumple, porque cuando llegamos a Mendoza lo festejamos y desde ese día lo que mas disfruté del viaje fue ver como lo mimaban, y él se reía, cantaba y hablaba en su idioma personal.
Nos dimos cuenta de lo que se pierde al estar acá, lo que debería ser la normalidad, jugando con los primos y nuestras familias. Pero nos tranquiliza ver que sigue cantando y riéndose a carcajadas.
Después de un viaje agotador que ya contaré, salimos el martes de Mendoza y llegamos el viernes a Paris, hoy pido disculpas por no contestar para poder cantar y bailar con el Santi.