Ayer se celebró en Francia el día de la amabilidad, y yo recién ahora me entero de que existe ese día. Pero más allá de lo naïve de la festividad, me recuerda un pensamiento que tuve hace un tiempo. Como la amabilidad se puede imponer, puede ser exitosa, al mismo nivel que la agresividad.
Pero no es una idea en el aire, sino lo que he visto reflejado por el éxito de dos películas francesas, Amélie y Les Ch’tis. Sobre la primera película no necesito explicar nada, pero si no conocen la segunda, fue un boom en Francia y el tema central es la calidez y la bondad de los franceses del Norte, contrariamente al estereotipo climático.
Yo me preguntaba cuál era la razón del fanatismo por estas películas y creo que puede haber dos explicaciones: o la gente necesita reivindicar su propio costado generoso y acercarse a los demás o todo queda en una idealización de nosotros mismos que intentamos mostrar a todos.
De cualquier manera, ya sea verdadera o falsa, la prefiero antes que la legitimación de la violencia como único recurso de supervivencia.